Cuando entras en este tipo de dinámica, aprender deja de ser un esfuerzo y se convierte en algo que fluye solo.
Cuanto más descubres sobre música, más te das cuenta de todo lo que aún te queda por explorar, y eso te despierta una curiosidad brutal. Esa curiosidad te empuja a seguir investigando, a profundizar, a querer saber más.
Y ahí es donde ocurre la magia: se crea un círculo de refuerzo positivo que te impulsa cada vez más lejos, hasta que terminas dominando el tema casi sin darte cuenta.
Refuerzo positivo – Curiosidad